La estación de tren de Aveiro es una de las principales puertas de entrada a la ciudad y uno de sus edificios más emblemáticos. Destaca por sus paneles de azulejos que representan escenas tradicionales de la región, relacionadas con la ría, la pesca y la vida cotidiana. Además de su función ferroviaria, es un importante punto de interés cultural y un primer contacto memorable con la identidad de Aveiro.